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LOS PEQUEÑOS LUJOS QUE DE VERDAD HACEN LA VIDA MEJOR

Porque lo bueno no debería guardarse para ocasiones especiales.

Por The Magazine

Nos encantan las cosas bonitas.

Pero algunos de los mejores lujos de la vida no son nada extravagantes.

Son sábanas recién lavadas un miércoles cualquiera. Tomar agua en un vaso que te encanta. Un buen aceite de oliva sobre pan calientito. Flores que te compraste tú misma en el súper porque se veían preciosas.

Son pequeñas mejoras a cosas que de todos modos ibas a hacer.

Y quizá ese es el tipo de lujo en el que deberíamos pensar más seguido.

01. EL VASO BUENO

Ya sabes cuál.

El que normalmente sacas cuando viene gente. El delicado. El vintage. El que, sin ninguna razón, decidiste que es demasiado bonito para tu propia agua mineral.

Úsalo.

No hay absolutamente ninguna razón para que tus invitados tomen en mejores vasos que tú.

La regla de The Ėditure: Tú también cuentas como visita.

02. FLORES PORQUE SÍ

No un arreglo enorme. No necesariamente de florería.

Un ramo de tulipanes del súper. Unas cuantas ramas. Algo de temporada del mercado.

Es casi ridículo lo mucho mejor que se siente un cuarto cuando hay algo vivo sobre la mesa.

Compra las flores.

La regla de The Ėditure: Un martes es ocasión suficiente.

03. EL ACEITE DE OLIVA BUENO

Hay cosas en las que la mejor versión de verdad hace que lo de todos los días sea mejor.

El aceite de oliva es una de ellas.

Ten la botella buena donde de verdad la alcances y úsala en los jitomates, la ensalada, el pan, la pasta.

No la estamos guardando para una hipotética cena en el futuro.

La regla de The Ėditure: Si es demasiado bueno para usarse, ¿entonces para qué?

04. PIJAMA DE VERDAD

En algún momento, la playera vieja se tiene que jubilar.

Hay algo en ponerte una pijama de verdad después de bañarte que hace que irte a dormir se sienta como un ritual y no como el momento en que por fin te rendiste con el día.

Seda, algodón, oversized, de conjunto: lo que te haga feliz.

Nada más, de preferencia, que no sea la playera de una carrera de 5K que corriste hace años.

La regla de The Ėditure: Irse a dormir también merece un ritual.

05. UNA VELA EN LA CENA

Aunque sea comida a domicilio.

Sobre todo si es comida a domicilio.

Apaga la luz de arriba, prende una vela y de repente la misma comida se siente mucho más pensada.

Probablemente es la mejor inversión que tenemos a la mano.

La regla de The Ėditure: Nunca subestimes la iluminación.

06. LO QUE TOCAS TODOS LOS DÍAS

Una taza bonita. Una toalla muy buena. Un jabón de manos que huele increíble. Una pluma que escribe perfecto. La bata más suave.

Solemos pensar que el lujo es para las cosas que usamos de vez en cuando.

Nosotros creemos lo contrario.

Si vas a tocar algo todos los días, ahí es exactamente donde más vale la pena darte el gusto.

La regla de The Ėditure: Pon tu atención donde pasas tu tiempo.

07. DIEZ MINUTOS SIN PENDIENTES

No todos los lujos se pueden comprar.

Un café antes de que todos se despierten. Caminar sin audífonos. Sentarte al sol. Leer diez páginas antes de dormir. Irte a casa por el camino largo porque el clima está precioso.

Diez minutos en los que nadie necesita nada de ti pueden ser lo más lujoso de esta lista.

Cuídalos.

La regla de The Ėditure: Lo mejor de esta lista es gratis.

08. USAR LO QUE HAS ESTADO GUARDANDO

La vela bonita que no has prendido.

El vestido que está esperando la cena indicada.

El perfume caro que solo usas en la noche.

Los platos que viven al fondo de la alacena.

Tendemos a cuidar tanto lo que queremos que casi no lo disfrutamos.

Estamos tratando de dejar de hacer eso.

La regla de The Ėditure: La ocasión especial es tu vida de todos los días.

EN POCAS PALABRAS

El lujo no siempre significa tener más.

A veces es simplemente poner un poquito más de atención a lo que ya haces.

Toma en el vaso bueno. Pon flores en la mesa. Prende la vela. Ponte el perfume. Abre la botella que has estado guardando.

Las cosas bonitas son maravillosas.

Disfrutarlas de verdad es todavía mejor.

— The Magazine