Ir al contenido
El orden que calma

El Orden   

Que Calma

​

Por qué una casa en orden te baja el estrés, y cómo lograrlo sin vivir en un aparador.

Por The Magazine

Llegar a una casa con la cama tendida y la cocina recogida no se siente igual que llegar a una donde sigue el desorden de ayer. Es la misma casa, pero el cuerpo entra distinto: en una se afloja y en la otra, sin que te des cuenta, se pone un poquito en guardia. Esto es lo que está pasando, y lo que de verdad ayuda.

01. NO ES SOLO SENSACIÓN

Unos investigadores encontraron que la forma en que la gente describe su casa, si habla de caos y de cosas a medio terminar o de calma y de descanso, va de la mano con sus niveles de estrés durante el día. El desorden funciona como un ruido de fondo bajito, una lista de pendientes regada por la mesa, las sillas y el piso que el cuerpo registra aunque tú no la estés mirando.

La regla de The Ėditure: Lo que ves al llegar también cuenta.

02. ORDEN NO ES LO MISMO QUE BONITO

Solemos confundirlos. Un cuarto sencillo y recogido descansa más que uno precioso pero hecho un caos. Lo que calma no es lo que tiene la casa, es que las cosas estén en su lugar.

La regla de The Ėditure: Antes de comprar algo nuevo para la casa, ordena lo que ya hay.

03. EMPIEZA POR LO QUE SE VE AL ENTRAR

No hace falta un fin de semana entero de limpieza. La cama tendida, la mesa despejada y la cocina recogida antes de dormir hacen más que reorganizar todo el clóset. Son gestos chiquitos, pero le bajan el volumen a esa sensación de que todo está a medias.

La regla de The Ėditure: Tres cosas al día: la cama, la mesa y la cocina.

El orden que calma

04. UN LUGAR PARA CADA COSA, Y QUE SEA FÁCIL

Lo que no tiene lugar termina en la mesa del comedor. Una charola en la entrada para las llaves y los lentes, una canasta en la sala para lo que anda suelto, un cajón para los cables. Si guardar algo cuesta trabajo, simplemente no se va a guardar.

La regla de The Ėditure: El orden tiene que ser más fácil que el desorden.

05. PARA LAS SEMANAS EN LAS QUE NADA COOPERA

Hay semanas en las que todo se siente fuera de control. La casa es de los pocos lugares que sí puedes ordenar con las manos, y tender la cama o despejar la mesa es poner una esquinita del mundo en su sitio. El cuerpo lo lee como un "esto ya está resuelto".

La regla de The Ėditure: En una semana difícil, empieza por la cama.

06. TAMPOCO SE TRATA DE VIVIR EN UN APARADOR

La casa perfecta y tiesa cansa igual o más que el desorden. Una casa en orden también está vivida, con un libro abierto, una cobija en el sillón y cosas que se usan todos los días. No es para impresionar a nadie, es para vivir en ella.

La regla de The Ėditure: Ordenada y vivida, las dos cosas al mismo tiempo.

EN POCAS PALABRAS

Poner la casa en orden es una forma de cuidarte, como dormir bien o comer decente. No lo haces para las visitas, lo haces para ti, para la que llega cansada al final del día y merece entrar a algo tranquilo. Empieza por la cama, la mesa y la cocina, y deja que lo demás se vaya acomodando.

— The Magazine